La Superación de la Duda

Hace diez años abrimos un negocio de consultoría de personal, donde nuestro trabajo es simplemente capacitar al personal de empresas quienes necesiten incrementar su rendimiento o mantenerlo ya que el elevar la productividad es tan complejo como mantenerse en un nivel alto. Justamente es esta nuestra misión, el mantener el nivel del personal de nuestros clientes a niveles óptimos. En este negocio hemos aprendido mucho de nosotros mismos y de otras personas quienes ocupan los mas altos niveles en sus respectivas industrias y quienes hoy en día llevan la pauta de la industria mundial.

Este negocio, a diferencia de muchos otros, nació por accidente y por eventos que en el momento parecían desafortunados. Todo comenzó cuando renuncie en un despacho fiscal donde trabaje dos años debido a que, aunque mucho me esforzaba, veía que no había mucha línea de vida ni futuro en ese lugar. Esta decisión fue una que me tomo mucho tomar debido a que me daba mucho temor y ansiedad el pensar en el proceso de conseguir otro trabajo ya que previo a mi tiempo en el despacho, había pasado unos tiempos muy difíciles económicamente.

El temor de renunciar estaba fundamentado en la naturaleza de la mente y sus funciones, ya que la mente no es nada mas que una combinación entre memoria e imaginación, lo que significa que la mente, debido a los componentes de su substancia, es una maquina perfecta de fantasía y temor. Esto significa que mi temor estaba orquestado por malas memorias y una realidad imaginada hábilmente mezclada, un temor que estaba paralizando mis acciones. Sin embargo, algo dentro de mi muy fuerte me decía que tenia que partir de aquel lugar por lo que poco a poco se formo una voluntad de hierro dentro de mi.

Cuando este acontecimiento interno se formó en mí, se llevó a cabo una épica batalla piramidal entre mi voluntad, mi temor y mi mente, un acontecimiento que sucede en la mayoría de los seres humanos con suma frecuencia aunque la mayoría de nosotros no nos damos cuenta de aquello que sucede y lo catalogamos superficialmente como una crisis existencial. Esta contienda interna fue de tal magnitud que en poco tiempo decidí llevar acabo mi voluntad  por lo que renuncie, siendo esto probablemente la mejor decisión que he tomado en mi vida.

Al renunciar hubo un periodo de incertidumbre entre mi partida de mi pasado trabajo y  la formación de nuestro nuevo negocio, un periodo de tiempo donde intente muchas cosas y falle muchas veces obteniendo ganancias económicas mínimas que solo me daba para la supervivencia básica.  Sin embargo, este periodo fue uno de mucho aprendizaje sobre mi mismo y sobre otros en cuestión de modos de operar el mundo laboral hasta que finalmente me encontré mi propia medida. Cuando esto sucedió, me di cuenta de que podía hacer lo mismo con otros ya que me había convertido en un maestro en el arte de la resolución de problemas y de la implementación de estrategias eficientes aplicables para toda persona.

El día de hoy pasamos la mayoría de nuestro tiempo en vuelos de país a país y de continente a continente arreglando los problemas de grandes compañías, todo esto salió de la superación de la duda.